Memoria viva



Cocinar hizo al hombre. Ninguna actividad, ni la caza, ni la poesía, ni el arte, ni la música es tan humanizadora como la cocina. Los homínidos aprendieron a convivir, a ser reflexivos, pacientes, previsores y evocadores alrededor del fuego y encima del guiso (o del asado), en torno a una actividad creativa que les permitía acceder a alimentos de los que jamás se hubieran podido aprovechar de tener que consumirlos crudos y que les regalaba un tiempo y unas posibilidades nutricionales que capacitaron a nuestra especie para sentar sus reales en todos los entornos de nuestro planeta, de momento. Pero ésa es otra historia.
La nuestra, la que nos trae aquí, es dejar constancia de las recetas con las que los autores del blog expresamos el afecto que sentimos por los nuestros, por nuestras familias y nuestros amigos, con quienes tanto queremos. Todo ello en memoria y homenaje a tres mujeres: Ángela, Encarna y Carmen Gracia, tres hermanas que gobernaron con mano firme sus matrimonios, sus vidas y sus haciendas desde la cocina y sobre sus pucheros, y que dejaron en sus hijos, sobrinos y nietas, en nosotros, la impronta de una firme voluntad de hacer las cosas con buen gusto y de buena ley. Tan firme era su mano y tan fuerte el vínculo que las unía que sus maridos se referían a ellas, entre bromas y veras, como "las Gracianis", italianizando el apellido para evocar el clima que se respiraba en las casas de aquellas "famiglias" que la industria de Hollywood nos enseñó a admirar y a temer. Pero nada había nada temible en ellas, y sí mucho que disfrutar, aprender y recordar.
Para eso se abre este blog, para mantener vivo su legado y, sobre todo, su espíritu, su voluntad de transmitir cariño y crear vínculo desde la cocina y alrededor de la mesa. Y aquí comparecemos quienes vamos a ser los autores: 
Al frente de todos, estará María Victoria, Mavi, que propondrá recetas de toda la vida, llenas de memoria familiar, de tiempo y de alma, con las que mima a los suyos y con las que, a buen seguro, conquistará el corazón de todos los lectores.
A su zaga cocina Paula, que lleva nuestro "departamento de innovación", con recetas verdaderamente creativas, complejas, modernas, llenas de referencias culturales y de un nivel que podría triunfar en cualquier local profesional.
También conocerán a María, la menos cocinera, pero la más "comiente", capaz de zamparse lo que hagamos los demás, empujado por unos batidos llenos de maravillas con los que despierta su estómago cada mañana.
Y, por último, Paco, el administrador de este sitio, que intentará no aburrirles con sus teorías a cambio de conquistarles  con sus recetas sencillas y sus consejos para disfrutar del mejor whisky, del que beben los ángeles para amenizar su eternidad.   
La cocina de las cavernas, decíamos, convirtió al homo habilis en homo sapiens. La cocina de las Gracianis nos convirtió a nosotros en personas de buen ánimo y mejor ley. Y ahora les toca a ustedes pasar por ello. 
Buen provecho a todos