- 300 g de harina común
- 9 cucharadas de aceite de oliva
- 8 cucharadas de zumo de naranja
- 4 cucharadas de vino blanco
- Un puñadito de anís en grano
- Azúcar con canela o miel para bañar los pestiños
- Aceite para freír, bien de girasol o bien de oliva, pero de muy baja acidez.
ELABORACIÓN
1.- Con una cuchara de palo, mezclamos la harina con la ralladura de limón, el anís machacado y las nueve cucharadas de aceite (templado) hasta que toda la harina quede morena.
2.- Agregamos el vino y el zumo de naranja, y seguimos amasando con las manos, hasta que consigamos una masa blanca.
3.- Tapamos con un paño y dejamos reposar media hora en un lugar donde la masa no pase frío.
4.- Estiramos con el rodillo porciones de masa hasta dejarlas muy, muy finas, casi que se transparenten, las cortamos en rectángulos, doblamos las puntas hacia dentro y las freímos.
5.- Se escurren sobre papel de cocina y las bañamos con azúcar y canela. Otra opción es rociarlas con miel fundida con unas cucharadas de agua y espolvorear con anís tostado.
Se vierte la piel de limón y un puñadito de anises y se muele a velocidad 5-7-10.
Se añade la harina tamizada. Velocidad 5
Se añade el aceite. Velocidad 5 (hasta que esté la harina morena)
Agregamos el vino y el zumo de naranja. Velocidad 5
Por último, lo amasamos todo 2 minutos en velocidad espiga.
Se saca la masa del robot, se amasa un poco con la mano y se deja reposar.
Por último, lo freímos y endulzamos como ya hemos explicado más arriba.)
Receta aportada por María Victoria González
